SARCOPHAGA CARNARIA (mosca de la carne)

control de plagas

Morfología

Mosca de gran tamaño, de color grisáceo a negro, nunca brillante. Tiene dos ojos rojos muy característicos y celdas en el abdomen.

Tamaño

Relativamente grande, de entre 0'7 a 2 cm.

Reproducción

Ovovivípara, pone huevos pero residen en la hembra hasta su eclosión. Depositan sus larvas en la carroña, estiércol, materia en descomposición o heridas abiertas de animales vivos.

Ciclo biológico

Las larvas son depositadas por la hembra en su primera fase de desarrollo y se abren paso entre los tejidos gracias a su potente aparato bucal masticador. Tardan de uno a dos días en pasar a la fase 2 y de dos a tres días en pasar a la fase 3. Cinco días después de su última fase de larva, abandona su sustento y se convierte en pupa, lo que posteriormente dará lugar a una nueva mosca.

Alimentación

Son carroñeras, se alimentan principalmente de materia en descomposición.

La hembra adulta es atraída por el desagradable olor a carne podrida (he de ahí su nombre) y deposita sus larvas en ella para que puedan alimentarse.

Dichas larvas parasitan todo tipo de animales o insectos: mamíferos, moluscos, aves, reptiles, anfibios, avispas, … Son parásitos comunes de langostas y saltamontes.

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Hábitat

Esta mosca está distribuída por todo el mundo. Se pueden encontrar en cualquier parte, entran por todas las rendijas atraídas por su excelente olfato. No forman colonias ni cooperan entre ellas, los adultos son de vida libre, son individuos independientes unos de otros.

Con respecto al hombre

Su presencia es muy desagradable, en su fase larvaria producen miasis cutáneas ulcerosas. Una enfermedad parasitaria que afecta principalmente al hombre y en menor medida a animales domésticos, causan ulceras en los tejidos.

Este tipo de miasis es la más extendida entre el ganado provocando graves pérdidas económicas y numerosas bajas en nuestros animales.

Con respecto al campo de la hostelería tenemos que prestar especial atención a su presencia ya que pueden contaminar los alimentos rápidamente. Pueden hacerlo al depositar sus larvas en ellos o simplemente con su contacto debido a que son portadoras de innumerables bacterias causantes de enfermedades como la salmonella, lombrices parasitarias, cólera, …

Tenemos que tener en cuenta que aunque les atraigan los alimentos en descomposición, también pueden parasitar alimentos cocinados como carnes y pescados.

Medidas correctoras

La mejor solución sin duda es un buen plan de desinsectación, sobre todo si nos encontramos con esta especie. Pero sin duda, tomar una serie de medidas preventivas es el mejor complemento para el tratamiento. Pueden ser:

  • Mantener unas condiciones higiénico-sanitarias óptimas en todo momento.
  • Asegurarse de que puertas y ventanas cierren con buena hermeticidad, esto les impide el paso desde la calle.
  • No acumular restos orgánicos que se puedan descomponer, especialmente, en épocas de calor, deshacerse de ellos a diario.
  • Es aconsejable, si nuestro domicilio o negocio (sobre todo bares) van a estar cerrados por un tiempo, no dejar comida en la nevera o congeladores.
  • En el caso de que nos quedemos sin luz, la comida empezará a descomponerse dentro, esto atraería a la moscarda que con asombrosa facilidad puede acceder al interior de dichos aparatos provocando una enorme infestación.