BLATELLA GERMÁNICA (cucaracha alemana)

Morfología

control de plagas

De color marrón claro a castaño, con dos bandas negras paralelas en el pronoto, las adultas están provistas de alas pero no son funcionales. Las ninfas en esta especie son es muy parecidas a la adulta pero de menor tamaño.

Tamaño

De 10 a 15 mm.

Reproducción

Ovípara.

Ootecas

De color marrón claro de 7 a 9 mm. con capacidad de hasta 40 huevos cada una.

Estas ootecas, aún siendo las de menor tamaño (de entre las especies que tratamos) son las de mayor capacidad, lo cual convierte a la cucaracha alemana en una de las plagas con mayor repercusión económica.

Son depositadas en periodos de 10 a 13 días pero si se ven amenazadas, pueden desprenderse de ellas antes de tiempo y si las condiciones son buenas, los huevos pueden sobrevivir perfectamente. Normalmente tardan en eclosionar unos 16 días.

Numero de crías por año

20.000 crías por cada hembra (incluida la segunda generación).

Alimentación

Es omnívora, lo que le permite aprovechar todas las fuentes alimenticias y utilizar pequeñas cantidades de alimento para mantener grandes poblaciones.

A veces practican el canibalismo. Se lo comen prácticamente todo pero prefieren los alimentos ricos en fécula como las patatas, el pan o la harina. Las hembras adultas pueden sobrevivir hasta 45 días sin comida si existe agua. En el caso contrario, aún con abundancia de alimento, sin agua solo sobrevivirán un máximo de 15 días.

Esperanza de vida

De 14 a 26 semanas.

Hábitats

Cosmopolita, lugares cálidos y secos con fácil acceso al agua.

En lo relativo a los bares, encuentran su residencia perfecta en el interior de las cafeteras, en el motor de las neveras, en cajas de cartón y desperfectos en la obra: agujeros, falsos techos, y sobre todo en las grietas de la barra.

Sus hábitos son preferentemente nocturnos.

Con respecto al hombre

La Blattella germánica es una de las plagas domésticas más importantes a nivel mundial. Su categoría de plaga está determinada por la irritación que produce su presencia en las viviendas, su relación con malos hábitos de higiene, por ser sospechosa de producir picaduras al hombre, ser transporte mecánico de numerosos agentes patógenos, por las alergias producidas por sus secreciones y por el olor característico producido en infestaciones altas.

El daño económico que provoca esta plaga es muy alto ya no por la cantidad de comida que puedan ingerir (atacan sobre todo a materia en descomposición) sino por la contaminación que sufren los alimentos que tocan. Poseen unas glándulas secretoras que impregnan la comida, variando su olor y sabor, lo que se traduce en kilos de alimentos desperdiciados.

Esta especie además, es un gran reservorio natural de numerosas bacterias y virus capaces de propagar infecciones y enfermedades, por lo que hay que prestar una mayor atención sobre todo si afecta a lugares donde sirven comidas como pueden ser bares, restaurantes y hoteles.

Esta plaga incontrolada se puede traducir en poco tiempo, en el cierre de nuestro negocio.

Medidas correctoras

Ante todo y esto es fundamental, debemos mantener una higiene adecuada en todo momento, además de:

  • Sellar cualquier agujero o grieta en la obra para evitar su proliferación ya que ahí normalmente es donde se esconden y depositan sus huevos.
  • Evitar dejar cualquier resto orgánico que las atraiga y esto se consigue con una limpieza diaria de nuestras instalaciones y guardando los restos de comida en recipientes cerrados e inaccesibles. Intentamos acabar con ellas, no engordarlas.
  • Revisar diariamente la recepción de mercancía para evitar una infestación. Normalmente esta cucaracha viene escondida entre cajas, sacos, maquinaria que vamos adquiriendo, …
  • Deshacerse de cajas y embalajes, sobre todo si son de cartón.