BIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD

La Legionella es una bacteria ambiental ya que su nicho natural son las aguas superficiales como lagos, ríos y estanques, es en estos lugares donde van formando parte de su flora bacteriana.

Desde estos reservorios naturales, la bacteria puede colonizar los sistemas de abastecimiento de las ciudades, y a través de la red de distribución de agua, incorporarse a los sistemas de agua sanitaria (fría o caliente) u otros sistemas que requieren agua para su funcionamiento. Estos pueden ser torres de refrigeración, condensadores evaporativos, fuentes ornamentales, … Esta bacteria tiene una distribución mundial.

La enfermedad que provoca esta bacteria, es potencialmente peligrosa para el ser humano y se puede manifestar de dos maneras:

  • Fiebre de pontiac: Con "leves" síntomas que no van más allá de dolores musculares y fiebre.
  • Enfermedad del legionario: La forma más severa de la enfermedad. Causa neumonía, fiebres muy altas e incluso la muerte.

Una de las características de la Legionella es que es una bacteria capaz de sobrevivir en un amplio intervalo de condiciones físico-químicas:

  • Se multiplica entre 20ºC y 45ºC
  • Su temperatura óptima de crecimiento es de 35ºC a 37ºC
  • Se destruye a 70ºC

Esta bacteria pertenece a la familia Legionellaceae, género Legionella, de la que existen 48 especies descritas (pneumophilla, micdadei, anisa, …) con más de 70 serogrupos, siendo los que más frecuentemente producen enfermedad los serogrupos 1, 4 y 6 de Legionella pneumophilla y Legionella micdadei.

Con forma generalmente de bacilo, su tamaño oscila entre 0'3 y 0'9 mm. de ancho, y de 1'5 a 5 mm. de longitud.

Se tiñen tenuemente con la coloración de Gram (Gram negativo) y son móviles por la presencia de uno o más flagelos polares o subpolares.

La Legionella es un microorganismo aeróbico estricto que necesita oxígeno para su supervivencia (concentración mayor a 2'2 mg./l.) y en general es poco activo.

Una característica biológica de esta bacteria es su capacidad de crecer intracelularmente en protozoos y en macrófagos humanos.

La presencia de amebas en determinados ambientes e instalaciones es un mecanismo de supervivencia de la Legionella, que en condiciones ambientales desfavorables hacen más difícil su eliminación. Esta particularidad les confiere una gran resistencia en su hábitat natural.

La posibilidad de multiplicación intracelular la protege contra la acción de los antibióticos y desinfectantes, de forma que sólo responde a antibióticos capaces de penetrar en las células.

Su proliferación masiva aumenta el riesgo de infección, persistencia en la red, en la biocapa y la propagación de la infección.

En general, en su medio natural, la bacteria se encuentra en bajas concentraciones, pero en número suficiente para contaminar circuitos de agua artificiales, en los cuales encuentra condiciones favorables para su multiplicación y diseminación.

Estas instalaciones, en ocasiones, favorecen el estancamiento de agua y la acumulación de productos que sirven de nutrientes para la bacteria, como lodos, materia orgánica, material de corrosión y amebas, formando una biocapa perfecta para su alimentación.

La presencia de esta biocapa, junto con una temperatura óptima, explica la multiplicación de Legionella hasta concentraciones infectantes para el ser humano.

Si existe en la instalación un mecanismo productor de aerosoles, la bacteria puede dispersarse en el aire. Las gotas de agua que contienen la bacteria pueden permanecer suspendidas en el aire y penetrar por inhalación en nuestro aparato respiratorio.

Método de transmisión

Se transmite única y exclusivamente a través de la inhalación de partículas de agua contaminadas. Partículas cuyo tamaño sea inferior a 50 micras (tan diminutas que permanecen suspendidas en el aire durante más tiempo).

  • No se transmite por ingesta.
  • No se transmite de persona a persona.